5 razones para participar en una carrera de obstáculos

156
0

¿Por qué el correr mucho te puede matar?  Es probable que el título te parezca un tanto amarillista, estoy de acuerdo contigo, sin embargo a lo que me refiero con “te puede matar” es que el exceso en volúmenes de trabajo en la planeación de tu temporada de carreras (si es que planeas algo) puede estarte restando años a tu esperanza de vida y/o en corto plazo a lesiones y frustraciones.

No siempre corrimos maratones

Cuando en verdad entiendes el funcionamiento del metabolismo humano (me refiero a en verdad entenderlo desde un punto de vista bioquímico, fisiológico y evolutivo) terminas con una importante conclusión; el ser humano esta diseñado genéticamente y es mucho más eficiente para actividades físicas que demandan un máximo esfuerzo de alta intensidad en intervalos cortos de tiempo (cazar, trepar, huir, levantar, lanzar, correr sprints y pelear). De hecho existen muchas investigaciones y experimentos que son concluyentes con este principio; ejercicios de alta intensidad en periodos cortos de tiempo son mucho más eficientes para perder grasa, ganar masa muscular magra y aumentar la esperanza de vida, en contraste con actividades aerobicas de repetición (correr, trotar y pedalear).

Correr es bueno

Ahora no sientas que estoy atacando tu deporte o ejercicio, el correr de forma medida, bien programada, variada y correctamente prescrita, pude ayudarte a tener mejor circulación, mayor capacidad pulmonar y un corazón fuerte. Sin embargo quiero recalcar “correctamente prescrita”, muchas personas empiezan a correr sin ninguna orientación, pensando que entré más corran más bajaran de peso o ganarán mejor condición, y lamentablemente ocurre lo contrario ¿por qué? ¿te suena conocido? ¿ya no has podido bajar de peso? ¿te sientes cansado? ¿duermes mal? ¿te duelen las piernas, las rodillas, los talones o los pies?
Sustancias que te llevarán más pronto a la tumba.

Antes que nada el iniciar con trotes o carreras diarias sin una programación, o manejo correcto de volúmenes de distancias e intensidad, ocasionan liberación de hormonas suprarrenales y la más peligrosa es el cortisol (más si eres un quemador de azúcar).

El primer problema es la liberación de productos de oxidación o radicales libres que aceleran el envejecimiento (por falta de mitocondrias “condición” y uso de azúcares como energía).

El segundo problema son niveles crónicos de cortisol, los cuales causan a largo plazo: resistencia a la insulina (¿ya no puedes bajar de peso?) que agrava el problema de radicales libres, afecta patrones de sueño, disminuye la actividad del sistema inmune y hace que el cuerpo use proteínas para convertirlas en glucosa que después se transforman a triglicéridos (grasa); ósea tu cuerpo se estresa por tanto correr sin medida.

Lesiones, dolores y problemas

Además de un envejecimiento prematuro, y problemas de cortisol, el no darle descanso suficiente a tu cuerpo (nula programación de los volúmenes de trabajo), y el tener una mala técnica; seguro te llevarán a sufrir de lesiones, las más comunes son: tendonitis patelar, tendonitis inguinal, tendonitis plantar, bursitis de rodilla, entre otras (¿te suena familiar?). Además el no llevar un programa de fuerza que ayudé a reforzar los músculos y tendones que usas para correr, crea malos patrones de movimiento y vicios por falta de fortalecimiento de grupos musculares, además de ser un serio limitante en alcanzar metas y tiempos buenos.

Mitos y leyendas

Finalmente debo agregar que en general la recomendación en el uso de cargas de carbohidratos antes de correr y geles durante los entrenamientos y/o carreras es un total mito. El usar cargas de carbohidratos antes de carreras solo agrava más la liberación de hormonas (insulina, leptina y cortisol) que disminuyen el rendimiento y aumentan la oxidación de tu cuerpo por radicales libres (formando AGEs). Las cargas de carbohidratos solo deben de usarse en atletas que llevan acabo actividades donde se turbó quema la glucosa en actividades anaerobicas de alta intensidad (sprints, luchar, “Fran”). Los geles de igual manera te dan momentos de energía, sin embargo tus niveles de glucosa en sangre caen después de ser liberada insulina, induciendo la liberación de hormonas del estrés y exigiendo más carbohidratos (como adicto a las drogas) para seguir funcionando, todo un círculo vicioso.

Mejora tu carrera

Es mucho mejor acercarte a un entrenador certificado y profesional para que vaya enseñándote técnica progresivamente, y programe tu temporada para evitar sobre entrenamiento y lesiones. Además es recomendable él hacer la transición a un “fat burner” o quemador de grasa; bajaras más rápido de peso y tendrás más energía limpia, que no aumenta tu insulina (quema lentamente). Incorporar un programa básico de fuerza también es buena idea.

En suplementos es importante enfatizar en el consumo de Omega 3, Magnesio, Zinc y Vitamina D. Si tu enfoque es competir siempre mantén tu consumo ideal de proteína. Puedes tomar fosfatidil serina para reducir el cortisol en caso que estés entrenado duro, y semanas antes de la carrera puedes consumir suplementos con lactato, aumentara tus reservas de energía sin afectar niveles de insulina (recuerda es importante mantenerla estable).

Escucha a tu cuerpo. Y recuerda siempre ir por pasos.

Referencias

  • Phinney 2004
  • Tremblay et al. 1994
  • Osterberg and Melby 2000
  • La Rocca et al. 2010
  • Godfrey et al. 2003
  • Morehouse and Gross 1977
  • Schunemann et al. 2000