Penitencia

40
0

Crees que lo odias. Pero de algún modo esa parte de ti también te gusta.  No sé por qué los humanos tenemos esa atracción por el pecado, o mejor dicho por la penitencia. Por el castigo.

Tal vez por la sensación que nos provoca, pero, como humanos y crossfitters,  creo que puedes percibir algo de penitencia en los Metcon, en los Chipper, en los “dame algo terrible con miles de repeticiones”…

Creo que debe ser parte de nuestra evolución: empezamos a descubrir CrossFit con esos Metcon que nos hicieron conocer facetas de nosotros que ni creíamos tener. Nos sentíamos épicos haciendo un Filthy Fifty pensando que debíamos ser de las únicas personas en la tierra que podrían terminarlo. Más de uno nos hemos sentido mejores personas por seguir unido a esa barra de Pull Ups un segundo más del que humanamente podíamos permanecer.

Sin embargo, a medida que creces en este mundo del CrossFit, empiezas a odiar ese tipo de condicionamiento,  a querer levantar “mierda pesada” en forma de 1-1-1-1-1.

Y empiezas a plantearte que Capitán América seguramente haría un Clean bien pesado antes que un AMRAP de 20 minutos de 5 pull ups, 10 push up y 15 Air Squat.

Pero, aquí está lo curioso: Dentro de ti… Bien dentro, sabes que todavía existe una atracción por el condicionamiento-metabólico-destructor. O tal vez, sólo sea la necesidad de castigo tras un fin de semana  de 24-7 cheat meal (comida trampa). Puede ser también que tu armario te este rogando una repetición más por el amor a tus jeans… Definitivamente hay algo que te lo pide… 

Pero piensa un momento… ¿Era tan mala esa sensación de tus comienzos, donde ese sufrimiento te enganchó a lo que forma parte intrínseca de ti como ser humano? ¿Puedes recordar esa sensación de “no-puedo-con-mi-alma” como aquellos días? En cierto modo eso era tu penitencia para entrar al Reino de CrossFit o a tu nuevo yo (porque seguro que lo recuerdas como tu reinvención). Está bien. Te pasó a ti. Me pasó a mí, nos pasó a todos…

Así que como buenos crossfitters, amemos el condicionamiento como a nuestros levantamientos, y reconozcamos una vez más que la penitencia es sexy y de vez en cuando necesitamos nuestra dosis.

Cuando veas un Héroe en forma de metcon, cierra los ojos, recuérdate como novato, y abraza la penitencia como sólo sabemos hacerlo: dando todo.

Train Hard.Life Fast. Die Old

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here